miércoles, marzo 02, 2011

Tú.

Tú que miras. Sí, tú. Aquí.
Es a ti. Sí, sí... ¡Tú! ¡Eeeeeooooo!
Ah, No... perdona, me he equivocado. Otra vez.


Y así paso los días... Con una puntería más que dudosa, pues cuando pienso haber acertado el tiro, en realidad queda más bien lejos de su objetivo o, al final, la presa no es lo que yo esperaba.

Tú.